JOHNNY PACHECO SANTIAGO LE DEDICA FESTIVAL

 El Legendario musico criollo volvera a su barrio a recibir el homenage

Una larga ausencia y logros incontables en todas las latitudes no pudieron borrar la condición de santiaguero de Johnny Pacheco, y en justa correspondencia a sus aportes a la música universal, las instituciones involucradas en la puesta en escena de “Arte Vivo 2004” han decidido consagrarlo como un símbolo más de la Ciudad Corazón.


Con el pretexto de degustar la magia de la creación “en directo” se realizará del 19 al 24 abril el llamado “Festival de los Artistas”, encuentro que destila arte en todas sus expresiones, y que en su puesta en escena 2004 cumple con la misión de reconocer ante todas las generaciones la dimensión de este pepinero universal hijo de Azarías Pacheco y Octavia Kiniping.
A pesar de emigrar siendo adolescente a Estados Unidos en donde inicia estudios musicales formales, el gusanillo de sus raíces antillanas le inclina a invertir su talento en este género donde desarrolla a toda capacidad el extraordinario ingenio musical que se reconoce en todos las expresiones en que ha incursionado, por lo que se le considera como una verdadera leyenda viviente.
Bujía inspiradora y productor en la Fania All Stars, empresa que colocó la música tropical en el mapa mundial, Pacheco recibirá, en el festival identificado este año con la expresión “Espíritu Caribe”, muestras de respeto en dos escenarios, el primero el 20 de abril en un encuentro que se ha denominado “Arte Vivo en Los Pepines, en honor a Johnny Pacheco” a realizarse en una tarima en la Calle Cuba esquina Doctor Eldon con grupos e intérpretes locales.

Orígenes

En una casa de madera de las normales en Los Pepines y el centro del Santiago de las casas victorianas vivió Johnny Pacheco sus primeros años de infancia.
Está ubicada en la calle Luperón, próximo a la Iglesia La Altagracia y el parque Colón (justo al lado del hogar de Juan “El Sacristán” que duró 70 años en servicio en ese templo católico). Su hogar siempre fue punto de encuentro para músicos porque su papá tocaba flauta. Él acudía los domingos a las retretas realizadas en el parque Colón y en el poco tiempo que vivió aquí su inclinación instrumental fue hacia la tambora.

“Uno no se retira nunca de la música, la música deja a uno”

Johnny Pacheco, salsa viviente y dominicano propulsor de una era musical
Con entusiasmo de vida, a sus 69 años de edad, la leyenda dominicana de la salsa Johnny Pacheco no esconde su satisfación por lo que desde los 11 años decidió en su vida: la música. Recientemente celebró su cumpleaños en el exclusivo club Latin Quore de Nueva York junto a sus familiares y amigos, entre ellos John Motoro y José Alberto (El Canario).
El salsero oriundo de Santiago de los Caballeros heredó la pasión por la música de su padre, Rafael Azarias Pacheco, quien fuera director y clarinetista de la reconocida orquesta Santa Cecilia.
La leyenda que hoy recorre el mundo emigró junto a su familia a Estados Unidos cuando tenía 11 años, logrando alcanzar su sueño: convertirse en una gran estrella de la música.
Desde muy joven comenzó a prepararse y aprendió a tocar acordeón, violín, saxofón y clarinete. Este último fue su primer instrumento, obsequiado por su padre.
Asimismo, asistió a la prestigiosa escuela de música Julliard, donde estudió percusión, lo que lo llevó a convertirse en el mejor percusionista del momento. Años más tarde daría inicio a un revolucionario movimiento musical que ahora se le denomina “salsa”. Desde entonces su nombre es sinónimo de grandeza en la música latina a escala mundial.

Su historia

Fue en los años 60 cuando Pacheco, recién llegado a Nueva York, formó su primera orquesta “Pacheco y su Charanga”. Al poco tiempo firmó con la disquera Disco Alegre, con la cual vendió más de 100,00 copias de su primer álbum titulado: “Johnny Pacheco y su Charanga” Vol. 1, considerado un clásico.
El artista no se conformó con robarse el show con sus interpretaciones, sino que marcó un nuevo estilo de baile llamado la “pachanga” y esta peculiar forma de bailar lo llevó a ser una estrella internacional.
La suya fue la primera orquesta latina como atracción principal en el famoso Teatro Apolo de Harlem en 1962 y 1963. A finales de 1963, su carrera tomó un giro histórico, pues creó la disquera Fania con Jerry Masucci y para el 1964 la empresa lanzó al mercado otro de sus éxitos musicales “Cañonazo”.
Su gran reto y lo que ha sido su vida en el escenario tomó otro color en 1968 marcando el comienzo de las legendarias Estrellas de Fania. Organizó una orquesta que reunió a los mejores músicos de la época, y es así que surge en la escena de la salsa una era impresionante para la música latina.
El primer evento de Fania en 1968 se realizó en el salón Red Garter de Nueva York, y la misma estaba integrada por líderes de orquestas de la casa discográfica: Ray Barretto, Willie Colón, Larry Harlow, Monguito Quián, Johnny Pacheco, Bobby Quesada, Monguito Santamaría y Bobby Valentín.
También participaron los cantantes Héctor Lavoe, Ismael Miranda, Pete “El Conde” Rodríguez, Adalberto Santiago y otros. Otros artistas invitados a esta primera reunión fueron Tito Puente, Eddie Palmieri, Ricardo Ray y Jimmy Sabater.

Gran recorrido

En más de cuarenta años de su carrera, Pacheco ha tocado con los máximos intérpretes de la música latina de todos los años, junto a Pérez Prado, Xavier Cugat, Tito Rodríguez, Tito Puente y Celia Cruz.
En el cine también tiene su historia al dirigir la música de “Nuestra Cosa Latina”, la primera película sobre salsa y su influencia en los latinos de Nueva York.
En 1974 trabajó en una segunda película titulada ‘‘Salsa’’. Durante la década de los 80 escribió los temas musicales para la película Mondo Nueva York y Algo Salvaje. Igualmente participó en la película ‘‘Los Reyes del Mambo’’.
Sus canciones que sobrepasan las 150 son consideradas la mayoría clásicos. Las más conocidas son “La dicha mía”, “Quítate tú pa’ ponerme yo”, “Acuyuye”, “El rey de la puntualidad” y “El número cien” (con Tito Puente).
Distinguido en muchos lugares, en 1998 su nombre fue instalado en el Teatro Latino de Fama Internacional. En República Dominicana se le distinguió, en 1996, con la Medalla Presidencial de Honor otorgada por el entonces presidente Joaquín Balaguer; Primer Galardón Internacional a un Artista Dominicano presentado en los Premios Casandra (1996), además de ser el primer productor de música latina en recibir el Premio NARAS (Academia Nacional de Artes Magnetofonías y las Ciencias) del Gobernador de la Ciudad de Nueva York.
Pacheco salió a los 11 años de Santiago y hoy es toda una leyenda. ¿Sigue estando orgulloso de ser dominicano y decirlo en cada país que visita?
Gracias al apoyo de mi gente he viajado por todo el mundo. Salí a los 11 años de allá y siempre lo digo: he sido orgulloso de ser dominicano.
¿Sienten que en República Dominicana lo han premiado como se merece?
Sí, me dieron un premio muy especial que se llama el Guaraguao, me lo dieron en las Fuerzas Armadas en Santo Domingo y lo tengo con mucho cariño.
¿Ha pensado en el retiro?
No, mi vida. Mi padre me dijo a mí que uno no se retira de la música, la música deja a uno.
Usted fue muy amigo de Celia Cruz, ¿qué le dejó o le quedó de ella?
Muchos momentos humildes, una amistad muy bonita. Todavía no puedo concebir que ella esté muerta. No lo quiero aceptar. Ahora mismo le grabé un tema a Celia.
Celia cruz dejó un gran vacío, era la reina de la guaracha. ¿Existe alguien que la releve o sustituya?
No va a haber una. Ella es inigualable.
Una carrera de más de cuatro décadas, cuántos discos ha realizado?
25 mil, recuerda que yo soy fundador de la Fania y todas las producciones las hacía yo.
¿Qué es lo más importante que le ha dado la carrera musical?
Todavía no he terminado, pero me ha dejado mucha satisfación y que todos los sueños se me han cumplido. Pienso que en este ambiente y siento que se necesita 50 por ciento talento y 50 por ciento suerte.

Habla su esposa

La esposa de Jhonny Pacheco juega un papel muy importante en su vida y carrera. Llevan más de 18 años de matrimonio y procrearon un hijo llamado Eleph y actualmente es ella quien maneja su carrera.

Qué ha sido lo más dificil de convivir con un artista de la trayectoria de Jhonny Pacheco que su vida está sobre un escenario?
Todo tiene sus momentos difíciles y momentos de alegrías. Se hace difícil a la hora de viajar, de estar fuera de la casa; a veces querer tener un poco de privacidad momentos que hemos querido disfrutar como salir a un restaurant solos, celebrar un aniversario, un cumpleaños, pero no hemos podido, sabemos que se debe a su público y que se acercan porque lo quieren.
¿Siempre hay fanáticas que le piden autógrafos?
Así es. Incluso, cuando hemos salido a bailar no hemos podido, muchas muchachas se acercan y lo sacan a bailar a él.
Cómo define usted a Johnny Pacheco el ser humano?
El es más humano y sencillo que lo que es el artista. De hecho se para hablar con todo el mundo, no tiene orgullo ni se da importancia; el lado humano es lo más importante del ser humano y gracias a Dios esa parte sencilla él nunca la ha perdido.
¿A qué se dedica Pacheco cuando tiene algún tiempo libre?
El esta siempre dispuesto a ayudar y, sobre todo, cuando se trata de niños, las escuelas, colabora con actividades de voluntarios, incluso los días de acción de gracia hacemos una cena y vamos a las escuelas a compartir con los niños.
Se armó una controversia por un premio. ¿Cree usted que República Dominicana no ha reconocido a Pachecho como como se merece?
Eso fue un mal entendido. Desde que salió de República Dominicana, a los once años, desde pequeño escucho música a través de la radio de Cuba en el país y aunque al principio nadie sabía que era dominicano, él siempre se ha identificado como tal, nunca lo ha negado.